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  INTERPRETACIÓN CONSECUTIVA:   INTERPRETACIÓN DE ENLACE:  
 

El intérprete, situado junto a los oradores, toma notas del contenido de una intervención, que puede alargarse varios minutos, y seguidamente reproduce el discurso con toda exactitud.

Esta técnica es idónea para reuniones con un número reducido de participantes, tales como entrevistas, visitas técnicas, negociaciones diplomáticas, reuniones de negocio, ruedas de prensa o actos protocolarios, como un brindis, una comida oficial o un discurso.






 

Es similar a la consecutiva, pero no se toman notas, de modo que es menos precisa. Suele usarse para reuniones de negocios de 2 personas.
Para desempeñar su tarea, el intérprete tiene que tener, además de buenas condiciones de sonido, una visión completa y directa de la sala en la que se desarrollan los actos.

Normalmente son necesarios dos intérpretes por cabina y por lengua.

La garantía de calidad en la interpretación simultánea depende de que el intérprete trabaje siempre hacia su idioma materno, por lo que se debe emplear una cabina por idioma activo, en la que trabajan un mínimo de dos intérpretes nativos.


 
  INTERPRETACIÓN SIMULTÁNEA:      
 

El intérprete va traduciendo al ponente a medida que habla. Suele usarse para conferencias, seminarios o eventos donde se requiere una comunicación fluida e inmediata, ya que la interpretación llega instantáneamente al participante.

El intérprete, sentado en una cabina insonorizada, frente a un micrófono, escucha mediante auriculares las intervenciones de los oradores y las traduce en tiempo real a otro idioma para los delegados, quienes escuchan a través de receptores.

Para la calidad de la interpretación, es sumamente importante que los organizadores del acto puedan facilitar a los intérpretes documentación, material de referencia o glosarios.

En el interior de la cabina trabajan dos intérpretes, alternándose aproximadamente cada media hora para evitar la acumulación de cansancio, lo que reduciría la coherencia y el rendimiento. Mientras uno de los intérpretes traduce, el otro busca terminología, le facilita documentos al compañero, sale a comunicar cualquier problema o necesidad a los organizadores, etc. Por esta razón, excepto en reuniones de muy corta duración (máximo 40 minutos), el intérprete nunca debe trabajar solo.